Intensidad

Nacimos intensos, con una pasión por la vida que nos condena necesariamente a la soledad y a la búsqueda frenética de almas gemelas para compartir esta intensidad que se desborda. Algunos desarrollamos un poder de persuación, de seducción que es capaz de atraer almas a nuestro mundo pero sin exito, no las podemos retener a costa de su voluntad, de su deseo, tarde o temprano ellos buscan sus propias respuestas y crear sus propios mundos. Si no lo hacen, nos volvemos toxicos para ellos.

La intensidad de un padre, por ejemplo, opaca, inhibe, limita a la intensidad del hijo porque cada quien tiene que ganar sus propias guerras.  Lo que al principio fué paternidad, se convierte en simbiosis y en toxicidad si permanece demasiado tiempo.

Solo la sabiduría de algunos han podido, mantener su intensidad sin limitar la de los otros, esos son los verdaderamente grandes.

¿Hay alguien ahí que quiera compartir su propia intensidad conmigo ?

¿ Si tu intensidad y la mia fueran iguales ? Seguramente explotarían, pero y si fueran diferentes ?

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